La enfermedad con mayor estigma del Siglo XXI
El VIH y el SIDA son capaces de extraer lo mejor de las personas. Pero
también pueden poner en evidencia lo peor. Hacen emerger lo mejor cuando
las personas se unen de forma solidaria para combatir la marginación y para
ofrecer apoyo y cuidados a aquellos afectados por la epidemia. Ponen en
evidencia lo peor cuando estos últimos resultan estigmatizados, condenados al
ostracismo y maltratados profundamente por las personas que aman, por su
familia y por sus comunidades.
La Declaración de la Comisión a partir de la Sesión Especial de la Asamblea
General de las Naciones Unidas sobre VIH/SIDA, 2001, puso claramente de
manifiesto que el ejercicio de los derechos humanos constituye un elemento
esencial en la respuesta global al VIH/SIDA. La protección y la promoción de
los derechos humanos reducen la vulnerabilidad a la epidemia. Puede también
prevenir el estigma y la discriminación consecuente contra las personas que
viven o están en riesgo frente al VIH/SIDA. Las autoridades nacionales han
sido convocadas por la Declaración de UNGASS con el objetivo de desarrollar
estrategias para combatir el estigma y la exclusión social, así como para
construir y desarrollar los marcos legales y políticos necesarios para proteger
los derechos y la dignidad de las personas que están afectadas y que viven con
VIH/SIDA
No hay comentarios:
Publicar un comentario